
miércoles, 16 de junio de 2010
Columna de Opinión
Donación de órganos, acto quirúrgico que consiste en brindar un órgano en buenas condiciones a un paciente que cuenta con dicho órgano enfermo. Es una esperanza de vida a alguien que muchas veces se ve en una fase terminal debido a los males de un órgano que, debido a factores hereditarios o a malos cuidados en su organismo, acortan su ciclo de vida.
Gracias a los avances de la ciencia, hoy en día no solo personas vivientes brindan solidariamente esta ayuda, sino que también pueden utilizarse cadáveres.
Con estas nuevas opciones se debería llegar a cubrir la cantidad necesaria de donantes en nuestro país. Sin embargo, a pesar que el año pasado haya aumentado la cantidad de donantes llegando a ser dos por cada millón, aún cientos de persona mueren en la larga espera de alguien que les hubiera podido brindar una segunda oportunidad para vivir.
Esto, más la falta de información brindada por el Ministerio de Salud y las instituciones educativas, y las negligencias médicas también acontecidas con relación a la donación de órganos; hace que seamos el país con menos donaciones de órganos en Latinoamérica y no haya una conciencia moral de esto en nuestra sociedad.
Si no hacemos algo pronto, esta situación seguirá igual. No podemos esperara a que el Estado busque hacer algo que, si nos conviene, apoyaremos de lo contrario haremos caso omiso. Tampoco esperamos tener que pasar alguna experiencia que nos haga valorar este acto, eso solo lo hace aquella persona que no piensa en el prójimo.
Pensemos, una persona llega a salvar a 50 pacientes al donar sus órganos, de los cuales la gran mayoría son niños, seres inocentes que muchas veces tienen poco tiempo de vida para compartir y aprender. ¿Por qué no nos convertimos en aquella salvación para ellos?
Chile y Argentina han logrado superar aquel déficit de donantes y ahora cuentan con 14 donantes por millón. Aún es una cifra pequeña pero están tomando cartas al asunto y todo gracias a que se plantearon la meta de hacerlo posible.
El 27 de Octubre es el Día Mundial por la Donación y el Trasplante de Órganos y Tejidos, hagamos que para esta fecha, seamos más los interesados en ayudar.
Crónica
Alrededor de 300 peruanos mueren en espera del trasplante que les permita seguir viviendo, mientras tanto esperan sentados en los pasillos de algún hospital.
Si no supiera que estoy es un hospital, cualquiera podría pensar que es la sala de espera de algún banco de la capital o esperando para una entrevista de trabajo, pero nada más lejano que eso, la mayoría de los que esta sentado aquí espera algo, en realidad es más que algo… es la vida.
Una madre espera mirando tiernamente a su pequeña, en la dulzura de esa mirada parece tratar de tranquilizar a aquella niña inquieta a la cual la vida parece írsele de las manos sin que ella se de cuenta, si que ese fantasma llamado muerte quite la sonrisa de su rostro; ¿cuanto tiempo deberá esperar? Ni la madre lo sabe, son muchos en las lista y pocos los decididos a entregar parte de quien se quiere y de quien se sabe que no volverá en sí.
Un hombre, posiblemente piense en esos niños que quiere ver crecer, hacerse hombres, lograrse como profesionales; mira al cielo y pide a Dios que lo deje cumplir este sueño.
Quizás nunca lo pensaron, quizás nunca imaginaron estar sentados aquí, y es que nadie piensa que en la vida se va a necesitar de otros para sobrevivir; pero esa es la historia de miles de personas que esperan un trasplante de órgano.
Para estas personas el dolor más que físico es el del alma, esa alma que espera que alguien con su muerte derrote al egoísmo y le otorgue la posibilidad de seguir viviendo y tener una vida más plena, pero son conscientes que ese es un milagro porque solo el 10% de los donantes potenciales están decididos a dar este paso.
La espera es probablemente lo más angustiante no solo para las personas que requieren del trasplante sino también para la familia quienes sufren al verse atados de manos y pies; y quienes necesitan un corazón nuevo que no tenga tanto sufrimiento, porque el de ellos ya esta dañado por tanto dolor.
En este mismo hospital donde la vida y la muerte juegan su partido más reñido otra persona estará con un corazón que pronto se detendrá, aquí en estas paredes quizás algunas historias se entrelacen y hagan de ese duro y penoso momento que es la muerte, la más sublime de las acciones, el que su cuerpo se convierta en ese cofre de vida, que esa persona se vuelva el héroe de otra, que sus padres tengan otros hijos, que sus hermanos tengan más hermanos.
Una sola persona puede ser la donante de 84 receptores, puede volver a vivir en cada uno de ellos, y no convertirse en polvo, sino convertirse en vida; en la vida que permita ver otro amanecer a quien nunca pensó volver a verlo.
Comentario del especialista
Franklin Jesus Soriano Lozano
Especialidad: Cirugia Plastica
Colegiatura: 33422
Existe mucha desinformación y temor a donar. Según encuestas realizadas por la universidad de Lima, el 65% manifiesta que está dispuesto a donar sus órganos. Existe predisposición para hacerlo a la hora de preguntarles, pero todo cambia cuando el donante muere y se tiene que realizar los trámites de ley para que sus órganos puedan ser extraídos, ya que la donación no puede esperar mucho tiempo y se tiene que ser los más pronto posible después de que el donante haya fallecido. Es ahí donde los familiares se niegan a donar los órganos de su familiar, debido al choque emocional que les ha causado su muerte, por lo que se frustra nuevamente la donación que previamente había sido aprobada.
En el Perú existen transplantes de riñón, pulmón, hígado, corazón, córnea y médula ósea. Sobre todo aquí en el Neoplásicas, cada día llegan decenas de casos de cáncer que en muchas ocasiones necesitan un transplante urgente para poder sobrevivir, pero nos vemos en la pena de decir que no hay el órgano que en esos momentos se está requiriendo. Por lo que eso nos hace sentir mal e impotentes.
Necesitamos que los medios de comunicación, nos apoyen sobre todo en informar a la población de la necesidad de donantes que se requiere en nuestro país, para que la gente tome conciencia y pueda salvar vidas. Tenemos que ayudarnos los unos a los otros. Ya que no es posible que ocupemos el último lugar en Sudamérica en lo que se refiere a donación de órganos, donde existe un aproximado de un donante por mil
Cartas a la Redacción
La Victoria, 31 de mayo del 2010
Señor director:
El pasado lunes 24 de mayo acudí al hospital Guillermo Almenara, en compañía de mi madre para buscar alguna ayuda para el transplante de riñón que ella necesita. Donde me dí con la ingrata sorpresa de que al consultarle a una enfermera dónde podía encontrar información sobre transplantes de órganos, ésta en vez de llevarnos a una ventanilla de información, me llevó a un costado y me dijo que ella podía ayudarme sin necesidad de preguntar ahí mismo. Incluso me dijo que había doctores que laboraban en ese mismo nosocomio, quienes podían realizar la operación pero en una clínica aparte.
Atentamente
José Antonio Paredes Aguilar
DNI N° 46087706
No es posible que continúen este tipo de irregularidades sobre todo en este hospital. Ya que en oportunidades anteriores han ocurridos casos como estos, los cuales han sido expuestos a la opinión pública. Sin embargo, parece ser que todo sigue igual. Esperamos de verdad una respuesta y un cambio radical por parte de las autoridades pertinentes.
Abuso de autoridad
Lima, 2 de junio del 2010
Señor Ministro:
No puede ser que usted salga a los medios a decir que en lo que respecta al sector salud todo camina bien, cuando en realidad eso no sucede.
El día de ayer 1 de junio pase un mal rato a causa de mala atención y el abuso de autoridad por parte de uno de sus colegas. Mi motivo de acudir al hospital Edgardo Rebagliati fue el de consultar cuáles eran los pasos a seguir para poder obtener un transplante. Fue cuando el doctor Martín Aguirre en tono molesto y totalmente reprochable me respondió que ahí no se hacen transplante de órganos, que si quisiera una operación así que me vaya a los medios de comunicación a pedir uno.
Atentamente
Antonio Castro Rodríguez
DNI N° 08860884
Es común ver este tipo de atropellos por parte de los galenos que laboran para el Estado. Pero lo más indignante es que salga su representante a decir que todo está caminando bien, cuando no se da cuenta de la calaña de trabajadores que tiene como colegas.
Solo exigimos que nuestros derechos se respeten. Y no por ser un organismo del Estado, estos malos médicos nos van a tratar como ellos quieran.
Mercado Negro
Lima, 24 de mayo del 2010
Señor Director:
El problema en las donaciones de órganos es que existen personas maléficas que trabajan en el mercado negro de tráfico de órganos. Esto genera una discusión ética y moral, una salida mercantilista a un problema por demás crítico en el Perú, donde la ausencia de información, educación y cultura de donación ha producido lo que podríamos definir como el mercado negro de órganos.
Atentamente
Daniel Solís Campos
DNI 43634990
El desarrollo tecnológico de las últimas décadas, y este universo de información que representa el Internet, son puertas para el intercambio libre de la misma. En este espacio es fácil encontrar anuncios donde se observa la venta de donaciones. Los peruanos ya estamos al tanto de la corrupción, ya sea como comercialización de órganos. Ojalá que las autoridades encargadas hagan hincapié sobre el tema.
Editorial
Manuel Vidalón
A pesar que se han incrementado los donantes gracias a los avances que se han dado, aún no es suficiente para la enorme demanda que va en aumento. Existe hoy en día, mucha gente que dona sus órganos por pura reciprocidad, ayuda y solidaridad hacia el prójimo, salvo aquellas que por cuestiones religiosas se niegan a hacerlo.
Pocos son los que llegan a concretar la donación, ya que muchos que obtan por donar sus órganos al morir, sus familiares lo impiden. A esta desconsiderada forma que tiene un familiar de impedir la donación, es que se ha publicado un reglamento que facilita en gran parte los trasplantes. En esta se dicta que si la persona desea donar órganos (según DNI), no habrá impedimento de poder cumplirla, así familiar alguno se oponga. Claro esta que poco a poco se esta haciendo un poco mas a favor de la donación y esto, en parte, favorece y da la posibilidad de seguir salvando vidas.
La persona que dona sus órganos puede estar tranquila, en el sentido de que su vida puede transcurrir con total normalidad después de una donación. El trasplante no es quitarle la vida a una persona para mejorar o salvar la vida de otra. Esta, a quienes quieran voluntariamente, tiene por finalidad salvar vidas mediante la donación de órganos.
Es necesario que nuestra sociedad se ponga una mano al pecho y se integre en el asunto. Hay que dejar aquellos prejuicios que se pueda tener en algo tan valioso y tan importante para nuestro prójimo como la vida, ya que muchos mueren esperando obtener un órgano que necesitan para hacerle el trasplante.
Pretendemos de esta manera, a través de una campaña, informar al público y hacerle saber lo importante que puede ser la donación de órganos. Creemos en tanto, como comunicadores, que difundir esta información puede ayudar a captar más donantes y en parte a tomar conciencia de aquello. Salvar una vida no es fácil, ser donante tampoco, sin embargo, especialistas en trasplante dan asesoría a quienes desean voluntariamente hacerlo.